sábado, 12 de septiembre de 2020

Lecturas de la misa del 13 de septiembre de 2020 y pequeña reflexión del Evangelio


Domingo 13 de septiembre de 2020

Domingo de la 24ª semana de Tiempo Ordinario

Ciclo A


 

PRIMERA LECTURA

Perdona la ofensa a tu prójimo, y se te perdonarán los pecados cuando lo pidas

Lectura del libro de Sirácida 27, 33—28, 9

El furor y la cólera son odiosos;
el pecador los posee.

Del vengativo se vengará el Señor
y llevará estrecha cuenta de sus culpas.

Perdona la ofensa a tu prójimo,
y se te perdonarán los pecados cuando lo pidas.

¿Cómo puede un hombre guardar rencor a
otro y pedir la salud al Señor?

No tiene compasión de su semejante,
¿y pide perdón de sus pecados?

Si él, que es carne, conserva la ira,
¿quién expiará por sus pecados?

Piensa en tu fin, y cesa en tu enojo;
en la muerte y corrupción, y guarda los mandamientos.

Recuerda los mandamientos, y no te enojes con tu prójimo;
la alianza del Señor, y perdona el error.

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial: Salmo 102, 1-2. 3-4. 9-10. 11-12 (R.: 8)

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia.

R. Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.

No está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo;
no nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R.

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos. R.

 

SEGUNDA LECTURA

En la vida y en la muerte somos del Señor

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 14, 7-9

Hermanos:

Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo.

Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; en la vida y en la muerte somos del Señor.

Para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de vivos y muertos.

Palabra de Dios

 

Aleluya Jn 13, 34

Os doy un mandamiento nuevo
—dice el Señor—:
que os améis unos a otros,
como yo os he amado.


EVANGELIO

No te digo que le perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete

 Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 21-35

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús:

—«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?».

Jesús le contesta:

—«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así.

El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo:

"Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo".

El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo:

"Págame lo que me debes".

El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo:

"Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré".

Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo:

"¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?".

Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.

Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».

Palabra del Señor.

 


  REFLEXIÓN:

Hoy como punto central del Evangelio está el perdón, y ante la pregunta de Pedro de cuántas veces hay que perdonar, Jesús responde 70 veces 7, o sea siempre y lo refleja después con la parábola del rey que fue capaz de perdonar una deuda tan grande (10.000 talentos, un talento equivale a 6.000 denarios, o sea que le debía unos 60 millones de denarios y un denario es el pago por un día de trabajo, entonces la deuda es lo equivalente a 164.383 años de trabajo) por la simple petición de su deudor, con lo cual quiere mostrar que Dios perdona esas deudas tan grandes, pero para recibir un verdadero perdón, debemos perdonar a los demás, a ejemplo de Él. ¿Qué tan capaces somos de perdonar en verdad? Un feliz domingo en Cristo Jesús. P. William Cano Quintero.

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miércoles, 9 de septiembre de 2020

Lecturas de la misa del 10 de septiembre de 2020 y pequeña reflexión del Evangelio


Jueves 10 de septiembre de 2020

Jueves de la 23ª semana de Tiempo Ordinario

Años pares


 

PRIMERA LECTURA

Al pecar contra los hermanos, turbando su conciencia insegura,
pecáis contra Cristo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 8, 1b-7. 11-13

Hermanos:

El conocimiento engríe, lo constructivo es el amor.

Quien se figura haber terminado de conocer algo, aún no ha empezado a conocer como es debido. En cambio, al que ama a Dios, Dios lo reconoce.

Vengamos a eso de comer de lo sacrificado.

Sabemos que en el mundo real un ídolo no es nada, y que Dios no hay más que uno; pues, aunque hay los llamados dioses en el cielo y en la tierra —y son numerosos los dioses y numerosos los señores—, para nosotros no hay más que un Dios, el Padre, de quien procede el universo y a quien estamos destinados nosotros, y un solo Señor, Jesucristo, por quien existe el universo y por quien existimos nosotros.

Sin embargo, no todos tienen ese conocimiento: algunos, acostumbrados a la idolatría hasta hace poco, comen pensando que la carne está consagrada al ídolo y, como su conciencia está insegura, se mancha. Así, tu conocimiento llevará al desastre al inseguro, a un hermano por quien Cristo murió. Al pecar de esa manera contra los hermanos, turbando su conciencia insegura, pecáis contra Cristo. Por eso, si por cuestión de alimento peligra un hermano mío, nunca volveré a comer carne, para no ponerlo en peligro.

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial: Salmo 138, 1-3. 13-14ab. 23-24 (R.: 24b)

R. Guíame, Señor, por el camino eterno.

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares. R.

Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias,
porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras. R.

Señor, sondéame y conoce mi corazón,
ponme a prueba y conoce mis sentimientos,
mira si mi camino se desvía,
guíame por el camino eterno. R.

 

Aleluya 1Jn 4, 12

Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros,
y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud.


EVANGELIO

Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo

 Lectura del santo evangelio según san Lucas 6, 27-38

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

—«A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian.

Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.

Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen.

Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo.

¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos.

Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante.

La medida que uséis, la usarán con vosotros».

Palabra del Señor.


  REFLEXIÓN:

El amor es capaz de transformarlo todo, hasta de perdonar, de orar por las personas; algo muy importante es no responder al odio con odio, a la violencia con violencia, si queremos que cese la violencia debemos amar, siempre amar. Pidámosle al Señor que llene nuestro corazón de amor. Un feliz jueves en Cristo Jesús. P. William Cano Quintero.

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martes, 8 de septiembre de 2020

Lecturas de la misa del 9 de septiembre de 2020 y pequeña reflexión del Evangelio


Miércoles 09 de septiembre de 2020

Miércoles de la 23ª semana de Tiempo Ordinario

Años pares


 

PRIMERA LECTURA

¿Estás unido a una mujer? No busques la separación.
¿Estas libre? No busques mujer

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 7, 25-31

Hermanos:

Respecto al celibato no tengo órdenes del Señor, sino que doy mi parecer como hombre de fiar que soy, por la misericordia del Señor.

Estimo que es un bien, por la necesidad actual: quiero decir que es un bien vivir así.

¿Estás unido a una mujer? No busques la separación.

¿Estás libre? No busques mujer; aunque, si te casas, no haces mal; y, si una soltera se casa, tampoco hace mal. Pero estos tales sufrirán la tribulación de la carne. Yo respeto vuestras razones.

Digo esto, hermanos: que el momento es apremiante. Queda como solución que los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran; los que están alegres, como si no lo estuvieran; los que compran, como si no poseyeran; los que negocian en el mundo, como si no disfrutaran de él: porque la representación de este mundo se termina.

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial: Salmo 44, 11-12. 14-15. 16-17 (R.: 11a)

R. Escucha, hija, mira: inclina el oído.

Escucha, hija, mira: inclina el oído,
olvida tu pueblo y la casa paterna;
prendado está el rey de tu belleza:
póstrate ante él, que él es tu Señor. R.

Ya entra la princesa, bellísima,
vestida de perlas y brocado;
la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes,
la siguen sus compañeras. R.

Las traen entre alegría y algazara,
van entrando en el palacio real.
«A cambio de tus padres, tendrás hijos,
que nombrarás príncipes por toda la tierra». R.

 

Aleluya Lc 6, 23ab

Alegraos y saltad de gozo
—dice el Señor—,
porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

 

EVANGELIO

Dichosos los pobres; ¡ay de vosotros, los ricos!

 Lectura del santo evangelio según san Lucas 6, 20-26

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo:

—«Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.

Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.

Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis.

Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas.

Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo.

¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre.

¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis.

¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas».

Palabra del Señor.

 


  REFLEXIÓN:

En este pasaje de San Lucas escuchamos 4 bienaventuranzas y 4 ayes (desdichas o malaventuranzas), 4 situaciones con las cuales podemos ser felices o 4 por las cuales podemos perder esa felicidad. Si nos damos cuenta por el lenguaje, la felicidad se va labrando hacia un futuro que podemos cambiar en este presente, y la desdicha por mantenernos en un presente que muchas veces nos ahoga y no queremos desprendernos. Debemos intentar ser libres y felices para nuestra salvación. Un feliz miércoles en Cristo Jesús. P. William Cano Quintero.

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lunes, 7 de septiembre de 2020

Lecturas de la misa del 8 de septiembre de 2020 y pequeña reflexión del Evangelio


Martes 08 de septiembre de 2020

8 de septiembre

LA NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

Fiesta


PRIMERA LECTURA

El tiempo en que la madre dé a luz

Lectura de la profecía de Miqueas 5, 1-4a

Así dice el Señor:

«Pero tú, Belén de Efrata,
pequeña entre las aldeas de Judá,
de ti saldrá el jefe de Israel.

Su origen es desde lo antiguo,
de tiempo inmemorial.

Los entrega hasta el tiempo
en que la madre dé a luz,

y el resto de sus hermanos
retornará a los hijos de Israel.

En pie, pastoreará con la fuerza del Señor,
por el nombre glorioso del Señor, su Dios.

Habitarán tranquilos, porque se mostrará grande
hasta los confines de la tierra,
y éste será nuestra paz».


Palabra de Dios.

 


O bien:

 

A los que había escogido, Dios los predestinó

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 28-30

Hermanos:

Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien: a los que ha llamado conforme a su designio.

A los que había escogido, Dios los predestinó a ser imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito de muchos hermanos.

A los que predestinó, los llamó; a los que llamó, los justificó; a los que justificó, los glorificó.

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial Salmo 12, 6ab. 6cd (R.: Is 61, 10)

R. Desbordo de gozo con el Señor.

Porque yo confío en tu misericordia:
alegra mi corazón con tu auxilio. R.

Y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho. R.

 

Aleluya

Dichosa eres, santa Virgen María,
y digna de toda alabanza:
de ti salió el sol de justicia,
Cristo, nuestro Señor.

 

EVANGELIO

La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo

Cruz Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 1-16. 18-23

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.

Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés a Esrón, Esrón a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.

David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amos, Amós a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.

Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera:

María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.

José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:

—«José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».

Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta:

«Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros"».

Palabra del Señor.

 

 

O bien más breve:

 

Cruz Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 18-23

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera:

María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.

José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:

—«José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».

Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta:

«Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros"».

Palabra del Señor.

 


  REFLEXIÓN:

Celebramos hoy la Fiesta de la Natividad de la Virgen María, nueves meses después de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción. El texto del pasaje de hoy trata sobre la genealogía de Jesús y su nacimiento, todo sobre María siempre trata sobre Jesús, y aún así no tengamos un texto bíblico sobre su nacimiento, Jesús nos recuerda que por Él, María fue concebida sin pecado y llegó a este mundo para ser la madre del Salvador y con ello conseguir nuestra salvación. Un feliz martes en Cristo Jesús. P. William Cano Quintero.

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sábado, 5 de septiembre de 2020

Lecturas de la misa del 6 de septiembre de 2020 y pequeña reflexión del Evangelio


Domingo 06 de septiembre de 2020

Domingo de la 23ª semana de Tiempo Ordinario

Ciclo A


 

PRIMERA LECTURA

Si no hablas al malvado, te pediré cuenta de su sangre

Lectura de la profecía de Ezequiel 33, 7-9

Así dice el Señor:

«A ti, hijo de Adán, te he puesto de atalaya
en la casa de Israel;

cuando escuches palabra de mi boca,
les darás la alarma de mi parte.

Si yo digo al malvado:
"¡Malvado, eres reo de muerte!",

y tú no hablas, poniendo en guardia al malvado
para que cambie de conducta,

el malvado morirá por su culpa,
pero a ti te pediré cuenta de su sangre;

pero si tú pones en guardia al malvado
para que cambie de conducta,

si no cambia de conducta,
él morirá por su culpa,

pero tú has salvado la vida».

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial: Salmo 94, 1-2. 6-7. 8-9 (R.: 8)

R. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor:
«No endurezcáis vuestro corazón».

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R.

Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía. R.

Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras». R.

 

SEGUNDA LECTURA

Amar es cumplir la ley entera

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 13, 8-10

Hermanos:

A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley. De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» y los demás mandamientos que haya, se resumen es esta frase: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».

Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.

Palabra de Dios.

 

Aleluya 2Co 5, 19

Dios estaba en Cristo, reconciliando al mundo consigo,
y a nosotros nos ha confiado
la palabra de la reconciliación.


EVANGELIO

Si te hace caso, has salvado a tu hermano

 Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 15-20

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

—«Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano.

Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.

Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».

Palabra del Señor.

 

 


  REFLEXIÓN:

Hoy escuchamos el pasaje de la corrección fraterna y junto con la primera lectura la necesidad de corregir al pecador para salvarlo, todo lo concerniente es la salvación del otro, ayudar al prójimo y salvarlo, y depende de todos nosotros salvar al que lo necesita, ayudarle a reconocer su error, su pecado, pero con amor, tal como lo dice la segunda lectura, ya que decir la verdad sin a mor, esta se convierte en crueldad. Un feliz domingo en Cristo Jesús. P. William Cano Quintero.

🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏

viernes, 4 de septiembre de 2020

Lecturas de la misa del 5 de septiembre de 2020


Sábado 05 de septiembre de 2020

Sábado de la 22ª semana de Tiempo Ordinario

Años pares


 

PRIMERA LECTURA

Hemos pasado hambre y sed y falta de ropa

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 4, 6b-15

Hermanos:

En el caso de Apolo y de mí aprended aquello de «no saltarse el reglamento» y no os engriáis en uno a costa del otro. A ver, ¿quién te hace tan importante? ¿Tienes algo que no hayas recibido? Y, si lo has recibido, ¿a qué tanto orgullo, como si nadie te lo hubiera dado?

Ya tenéis todo lo que ansiabais, ya sois ricos, habéis conseguido un reino sin nosotros. ¿Qué más quisiera yo? Así reinaríamos juntos. Por lo que veo, a nosotros, los apóstoles, Dios nos coloca los últimos; parecemos condenados a muerte, dados en espectáculo público para ángeles y hombres. Nosotros, unos necios por Cristo, vosotros, ¡qué sensatos en Cristo! Nosotros débiles, vosotros fuertes; vosotros célebres, nosotros despreciados; hasta ahora hemos pasado hambre y sed y falta de ropa; recibimos bofetadas, no tenemos domicilio, nos agotamos trabajando con nuestras propias manos; nos insultan, y les deseamos bendiciones; nos persiguen, y aguantamos; nos calumnian, y respondemos con buenos modos; nos tratan como a la basura del mundo, el deshecho de la humanidad, y así hasta el día de hoy.

No os escribo esto para avergonzaros, sino para haceros recapacitar, porque os quiero como a hijos; porque tendréis mil tutores en Cristo, pero padres no tenéis muchos; por medio del Evangelio soy yo quien os ha engendrado para Cristo Jesús.

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial: Salmo 144, 17-18. 19-20. 21 (R.: 18a)

R. Cerca está el Señor de los que lo invocan.

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones;
cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R.

Satisface los deseos de sus fieles,
escucha sus gritos, y los salva.
El Señor guarda a los que lo aman,
pero destruye a los malvados. R.

Pronuncie mi boca la alabanza del Señor,
todo viviente bendiga su santo nombre
por siempre jamás. R.

 

Aleluya Jn 14, 6

Yo soy el camino, y la verdad, y la vida
—dice el Señor—;
nadie va al Padre, sino por mí.


EVANGELIO

¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?

 Lectura del santo evangelio según san Lucas 6, 1-5

Un sábado, Jesús atravesaba un sembrado; sus discípulos arrancaban espigas y, frotándolas con las manos, se comían el grano.

Unos fariseos les preguntaron:

—«¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?».

Jesús les replicó:

—«¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre?

Entró en la casa de Dios, tomó los panes presentados, que sólo pueden comer los sacerdotes, comió él y les dio a sus compañeros».

Y añadió:

—«El Hijo del hombre es señor del sábado».

Palabra del Señor.

 


  REFLEXIÓN:

Desde ayer escuchamos las disputas que tiene Jesús con sus adversarios, ya que la actitud de Jesús y de los discípulos genera reacciones e incomprensiones, pero Jesús les da ejemplo con el rey David, les recuerda las escrituras, la necesidad que tuvo él para comer y Jesús como Señor del sábado, Él es más importante que el mismo David, por lo que Él tiene poder para disponer lo que está permitido o no en sábado, mostrando con esto que Jesús, que vino a liberar a los cautivos, libera a sus discípulos de la ley sabática por la necesidad de mantener la vida a causa del hambre. Un feliz sábado en cristo Jesús. P. William Cano Quintero.

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martes, 1 de septiembre de 2020

Lecturas de la misa del 2 de septiembre de 2020 y pequeña reflexión del Evangelio


Miércoles 02 de septiembre de 2020 

Miércoles de la 22ª semana de Tiempo Ordinario

Años pares


 

PRIMERA LECTURA

Nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros campo de Dios, edificio de Dios

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 3, 1-9

Hermanos, no pude hablaros como a hombres de espíritu, sino como a gente carnal, como a niños en Cristo. Por eso os alimenté con leche, no con comida, porque no estabais para más. Por supuesto, tampoco ahora, que seguís los instintos carnales. Mientras haya entre vosotros envidias y contiendas, es que os guían los instintos carnales y que procedéis según lo humano.

Cuando uno dice «yo soy de Pablo» y otro, «yo de Apolo», ¿no estáis procediendo según lo humano? En fin de cuentas, ¿qué es Apolo y qué es Pablo? Ministros que os llevaron a la fe, cada uno como le encargó el Señor. Yo planté, Apolo regó, pero fue Dios quien hizo crecer; por tanto, el que planta no significa nada ni el que riega tampoco; cuenta el que hace crecer, o sea, Dios. El que planta y el que riega son una misma cosa; si bien cada uno recibirá el salario según lo que haya trabajado. Nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros campo de Dios, edificio de Dios.

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial: Salmo 32, 12-13. 14-15. 20-21 (R.: 12b)

R. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.
El Señor mira desde el cielo,
se fija en todos los hombres. R.

Desde su morada observa
a todos los habitantes de la tierra:
él modeló cada corazón,
y comprende todas sus acciones. R.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos. R.

 

Aleluya Lc 4, 18

El Señor me ha enviado
para anunciar el Evangelio a los pobres,
para anunciar a los cautivos la libertad.


EVANGELIO

También a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios,
para eso me han enviado

 Lectura del santo evangelio según san Lucas 4, 38-44

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón.

La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que hiciera algo por ella.

Él, de pie a su lado, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose en seguida, se puso a servirles.

Al ponerse el sol, los que tenían enfermos con el mal que fuera se los llevaban; y él, poniendo las manos sobre cada uno, los iba curando.

De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban:

—«Tú eres el Hijo de Dios».

Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías.

Al hacerse de día, salió a un lugar solitario.

La gente lo andaba buscando; dieron con él e intentaban retenerlo para que no se les fuese.

Pero él les dijo:

—«También a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado».

Y predicaba en las sinagogas de Judea.

Palabra del Señor.

 


 REFLEXIÓN:

Vemos cómo Jesús sigue actuando sanando al que lo necesita, primero a la suegra de Pedro y después a todos los enfermos que le llevaban a su presencia y no solo eso, si no también expulsaba demonios, por todo eso buscaban Jesús, pero lo buscaban para tenerlo para ellos no más, por eso es que Jesús les dice que tiene que ir a predicar el Evangelio a los otros pueblo, muchas veces queremos tener a Dios exclusivamente para nosotros, sin compartir su amor, su mensaje, su Evangelio a tantos que lo necesitan. Busquemos a Jesús y démosle a conocerlo a tantos. Un feliz miércoles en Cristo Jesús. P. William Cano Quintero. 


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